David Alfaro Siqueiros

(18961974 ) - Obras Wikipedia® - David Alfaro Siqueiros
SIQUEIROS David Alfaro El Canto General

Galerias Louis C. Morton /23-ene-2014
603,90 - 823,50
768,60

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Alfaro Siqueiros David

 

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454

ALGUNAS OBRAS DE David Alfaro Siqueiros

Extraídas de las 454 obras del catálogo de Arcadja.
David Alfaro Siqueiros - El Canto General

David Alfaro Siqueiros - El Canto General

Original 1968
Estimado:

Precio:

Precio Neto
Número de lote: 57
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Descripción:
DAVID ALFARO SIQUEIROS El canto general, 1968 Firmada. Litografía sin número de tiraje. De la carpeta impresa por el Taller Mourlot en París, Francia. La carpeta original incluyó los textos de la obra el Canto General de Pablo Neruda. (N. Ciudad de México, 1896 - Cuernavaca, Morelos, 1974) 60 x 104 cm
David Alfaro Siqueiros - Cabeza

David Alfaro Siqueiros - Cabeza

Original 1962
Estimado:

Precio:

Número de lote: 70
Otras OBRAS en las subastas
Descripción:
DAVID ALFARO SIQUEIROS Cabeza, parte de una colección de estudios para el mural de Chapultepec: "La Revolución Mexicana" Firmado y fechado 3 - 62.. Acrílico sobre madera. Al reverso tiene la leyenda: 'Carcel preventiva de DF - Mex 3 - 62. Parte de una colección de estudios a escala original para mi mural de Chapultepec "La Revolución Mexicana"'. Con certificado de procedencia de Galerías Iturbide, enero de 1967, y ensayo documental de la Dra. Irene Herner. Ensayo documental por la Doctora Irene Herner, julio de 2012. (N. Ciudad de México, 1896 - Cuernavaca, Morelos, 1974) El tema de la pintura es una constante puntual en la historia del artista: la figura de la mujer y su rebozo. Desde su primer mural en San Ildefonso (1922-3) aparece ya la india, la mestiza, la campesina con su rebozo, mujer que es imagen de una colectividad, de una multitud sin fin, que a veces es sólo silueta o máscara, o cara de ojos insistentes. Siqueiros hizo muchos retratos de mujeres conocidas, amadas y de señoras de todas las clases sociales. Pero realizó las más diversas caras y semblantes con la memoria de las mujeres que vio y conoció en sus tiempos de soldado revolucionario, y luego recordando a las dolidas mujeres de los mineros de Jalisco. En sus estudios y murales Siqueiros realizó cientos de retratos anónimos. Miradas tremendamente personales como la de la mujer en esta pintura, que no tiene nombre propio. Presencia incisiva, cuestionadora, cuyos ojos completamente disparejos se estructuran a través del juego rítmico asimétrico entre las cejas y la nariz. Estos mismos ojos los encontramos desde antes de la pintura de Siqueiros. La presente pintura da cuenta de los principios de composición cinética característica del artista, que integra al lenguaje de la pintura las nuevas técnicas de la animación, de los "comics" y del cine. Para valorar en este cuadro, el concepto siqueirano de secuencia en pintura, me remito primero a una obra clave, que es "Dama Negra" (pintura y litografía), originalmente realizada en Nueva York en 1936. Si uno comienza a moverse frente a esta imagen que aparentemente es un solo rostro, descubre que en realidad son dos damas negras con las que el artista conjuga la sensación de una sola cara. Una cara está de frente al espectador y lleva sobrepuesto el perfil de la misma, articulados por una nariz francamente picassiana. Se trata de la realización del truco para producir en pintura, la sensación de que la dama se mueve cada vez que el espectador se desplaza ante ella. Siqueiros desarrolló a partir de los treinta, maneras eficaces de transmitir la secuencia en pintura, como en el caso del cuadro que nos ocupa, en el que un lado de la nariz de la retratada está construido por una serie de líneas obscuras, manchas de color y sombras que duplican su silueta y provocan la sensación dinámica y penetrante de su mirada. El rebozo que envuelve a la retratada es un elemento que se encuentra en infinidad de figuras femeninas sobre las que el Maestro traza novedosos drapeados. Telas que se entrecruzan en la cabeza, en el cuello, en la cintura, con las que construyen cuerpos. En el caso de esta original pintura, el rebozo se entreteje sobre la imponente cabellera obscura de la mujer, chorreada y modelada con los más diversos tonos y colores. La forma de esta prenda tan arraigada a la mexicanidad, culmina en un drapeado especialmente ligero frente a su cara, cuyo azul radiante, conforma lo más atractivo de la composición. Debajo de este elemento Siqueiros trazó un volumen prácticamente abstracto de un sólido color mamey que en una esquina es sobrepuesto por un rojo sangre de empaste grueso, con el que configura la síntesis de un brazo, que enfatiza la contorsión de la figura. La postura de la retratada recuerda las de algunas de las jóvenes de Vermeer y la del "Luchador" Olmeca del Museo de Antropología. Pieza que Siqueiros admiraba mucho. Este cuadro presenta una figura sintética y combina de manera audaz y exitosa los colores y las tonalidades que Alfaro Siqueiros incluye primero en el mural de la Revolución y luego en el de la ANDA. Como suele suceder, sorprenden los muchos detalles de color en sus pinturas. Se trata de pintura acrílica sobre madera. El trazo poderoso del maestro está presente, así como varios accidentes controlados y desigualdades texturales. La firma no tiene problema. El dato de la celda testimonia que fue hecho en prisión. Llama la atención la boca de la mujer, hecha de una sola línea informe. En muchas de las figuras sintéticas que Siqueiros realizó en los sesenta, juega con diversas formas lineales de bocas que son presencias expresionistas, casi esqueletos. Muecas dolorosas que imaginó un hombre en la cárcel. Esta pintura, única y valiosa, fue hecha para embonar con el diseño de otros de los múltiples torsos femeninos que vemos marchar desde los muros del mural del Castillo de Chapultepec. Al respecto Siqueiros hace una anotación en la parte posterior del cuadro, que establece que esta figura es un estudio a escala original de una de las mujeres en marcha del mural de la Revolución de 1910. 79.5 x 61
David Alfaro Siqueiros - El Canto General

David Alfaro Siqueiros - El Canto General

Original 1968
Estimado:

Precio:

Precio Neto
Número de lote: 273
Otras OBRAS en las subastas
Descripción:
DAVID ALFARO SIQUEIROS El Canto General, 1968 Firmada. Litografía sin número de tiraje De la carpeta impresa por el Taller Mourlot en París, Francia. La carpeta original incluyó los textos de la obra el Canto General de Pablo Neruda. (N. Ciudad de México, 1896 - Cuernavaca, Morelos, 1974) "Tierra mía sin nombre, sin América, estambre equinoccial, lanza de púrpura, tu aroma me trepó por las raíces hasta la copa que bebía, hasta la más delgada palabra aún no nacida de mi boca". Pablo Neruda, Canto General, fragmento. 60 x 105 cm Estimado $12,000-15,000
David Alfaro Siqueiros - El Canto General

David Alfaro Siqueiros - El Canto General

Original 1968
Estimado:

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Precio Neto
Número de lote: 80
Otras OBRAS en las subastas
Descripción:
DAVID ALFARO SIQUEIROS El Canto General, 1968 Firmada. Litografía sin número de tiraje. De la carpeta impresa por el Taller Mourlot en París, Francia. La carpeta original incluyó los textos de la obra el Canto General de Pablo Neruda. (N. Ciudad de México, 1896 - Cuernavaca, Morelos, 1974) 59 x 104 cm Estimado $11,000-15,000
David Alfaro Siqueiros - Sin Título - Mujer En Drama

David Alfaro Siqueiros - Sin Título - Mujer En Drama

Original
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Precio Neto
Número de lote: 44
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Descripción:
DAVID ALFARO SIQUEIROS Sin título - Mujer en drama Firmada. Piroxilina sobre masonite. Ensayo documental por la Doctora Irene Herner. Esta pintura se encuentra en buen estado, excepto por una parte algo craquelada a la altura de la nariz. Está firmada en la parte inferior derecha: Siqueiros. No tiene fecha ni título. Representa a una mujer mexicana, campesina, trabajadora o marchante del mercado que actualiza a las adelitas, las compañeras de los soldados revolucionarios de 1910 y por tanto también a las mujeres presentes en las huelgas reprimidas, víctimas y denunciantes del descuido de los principios de la justicia social. Ideal justiciero por el que soldados como él arriesgaron su vida en los campos de batalla. No sabemos aún cuántos en total son los retratos que pintó David Alfaro Siqueiros de mujeres que imploran, de madres con su hijo en brazos, de aquellas que lloran a sus hijos muertos, las que van huyendo perseguidas por la realidad. Retratos de mujeres dolorosas y valientes en marcha, en pos del derecho de ser sujetos de la historia. Conocemos muchas imágenes de mujeres con expresiones atormentadas (ejemplos de ello son las icónicas "Madre campesina" y "Niña madre"), tan indignadas, como el dramatismo del presente cuadro. Mujeres envueltas por sus rebosos que equivalen a las túnicas de las mujeres de la antigua Grecia, de las de Jerusalén, de las pobres de todos los pueblos, de todos los tiempos. El reboso, una prenda que proviene de la más antigua tradición, actualiza los drapeados de la historia de la pintura y la escultura. El pintor público pinta al pueblo, se identifica con él, hace de cada cara una estructura, un retrato verdadero que pasa por las facciones de las retratadas y a la vez las hermana en un modelo, en una estética. Por el magistral estilo y por la manera particular de pintar el tema de la mujer, me parece que este cuadro fue realizado en la cárcel (1960-1965). En esos tiempos Siqueiros dedica muchas horas a pintar. Lo consuela darle alas a su sentido lúdico, como lo deja ver sobre el reboso de la retratada, en el que pinta como sobre una pantalla, equivalencias de sus paisajes y flores - tales como el ramo que le dedica a la solidaria Angélica "en tu día". Durante su encierro no tiene acceso a flores frescas para obsequiarle, pero la pintura reconstruye a su manera los portentos de la naturaleza que él añora y ofrenda a la vida. Esta pintura vibra de manera energética, es una propuesta expresionista en la que los sólidos trazos sintéticos negros y cafés se combinan y confrontan con barrocos y libres goteos, manchas y pinceladas de colores verdes, turquesa, morados, amarillos, grises, blancos y rojos. Los "accidentes controlados" como bautizó en los 1930s Siqueiros a su método de usar el color -en especial las pequeñas manchas que deja fluir -, a la experimentación con la abstracción expresionista, los llevó a cabo con un criterio acorde con el de algunos surrealistas entonces simpatizantes comunistas. La innovación a la manera de pintar que aportó Siqueiros a la Historia del Arte Moderno, es consecuente con su audacia de replantear significantes clave de la tradición pictórica, tales como los materiales (el uso de pintura industrial como la piroxilina), las herramientas y las técnicas. El llanto tan antiguo de las mujeres de México se convierte en rictus, en una mueca que golpea, que explota sobre los ojos de quien mira. La frente y la nariz de la retratada conforman una construcción cubista en el sentido de Cézanne: Una pintura es una construcción de realidad, no una imitación de las apariencias. La construcción de esta nariz conforma la estructura (la "máquina armónica") sobre la que gira de manera concéntrica la composición. La nariz es el trazo fuerte que articula nuestra visión. Una gran nariz aguileña- misma que tiene una historia en otros retratos y sobre todo autorretratos- que se desprende de la frente rota por formas de sólidos bloques, y se continúa con una línea subrayada que rodea la barbilla, para hacer sobresalir la sensación del llanto que pinta una dura y conmovedora representación de la boca y de los ojos indios entrecerrados. A partir de los trazos firmes de la cara, Siqueiros pinta con movimiento circular y formas diagonales el reboso que cubre la cabeza escultórica de la mujer. Un despliegue expresionista de su método poliangular. El cuadro es un estudio para el ciclo mural del Castillo de Chapultepec con el tema de la Revolución de 1910, iniciado en 1957 y que dejó inconcluso hasta salir de la cárcel en 1965 y también lo pensó para el ciclo mural El drama y la comedia en la vida social de México de la ANDA sobre las tribulaciones y las luchas sindicales, y por fin, lo ensayó para las figuras femeninas de La Marcha de la Humanidad en el ciclo mural del Polyforum (1967), bajo los auspicios de su mecenas y amigo Manuel Suárez. Cada uno de estos retratos femeninos que Siqueiros pintó, recuperan su pensamiento en acción, su técnica y su estilo. Retratos anónimos como el presente trasmiten -"en un grano de arena"- la poderosa energía característica de su obra Universal. Doctora Irene Herner, enero de 2013. 72 x 79 cm Estimado $2,000,000-2,500,000

LA BIOGRAFIA DI David Alfaro Siqueiros

David Alfaro SIQUEIROS , pittore e autore di murales messicano, nasce il 29 dicembre 1896 a Santa Rosalía, presso Camargo, Chihuahua.
Particolarmente noto per i suoi lavori appartenenti alla corrente del così detto 'realismo sociale'.
La sua pittura è in stretto rapporto con le idee novecentesche e in particolare con l'ideologia rivoluzionaria del comunismo.
Negli anni della sua prima giovinezza, nel 1911, studiò all’Accademia di San Carlos.
Fu poi militare e con il grado di capitano, all’ascesa di Venustiano Carranza alla Presidenza della Repubblica, fu inviato in Europa nel 1919 come aggregato militare presso le ambasciate di Spagna, Italia e Francia.
In questo periodo fu in relazione con le principali avanguardie pittoriche europee e i suoi esponenti; studiò l’arte del Rinascimento, con cui aveva già preso contatto a Città del Messico grazie al suo maestro Gerardo Murillo nella Scuola Nazionale di Belle Arti.
A Parigi Siqueiros conobbe Diego Rivera e con lui stabilì un’amicizia che sarebbe durata per tutta la vita, ma venne anche a contatto con la pittura d'avanguardia, da Cèzanne a Picasso.
Dal 1919 al 1922 viaggiò verso il Belgio, la Francia, l'Italia, e la Spagna per compiere studi d'arte.
Per tutta la sua carriera non smise mai di promuovere internazionalmente la sua concezione dei murales: negli Stati Uniti, in Sud America (incluso Uruguay, Argentina e Cile), Cuba, Europa, ed Unione Sovietica.
Ritornò in Messico nel 1922, su invito di José Vasconcelos, Segretario della Educación Pública, per unirsi ai pittori che stavano realizzando i primi murales nella Escuela Nacional Preparatoria di San Ildefonso.
Al termine del suo incarico, Vasconcelos fu sostituito da Manuel Puig Cassaurang.
Quest’ultimo fece pressione sugli artisti perché abbandonassero la loro dichiarata militanza comunista: Siqueiros e José Clemente Orozco furono tra coloro che non aderirono a tale richiesta e che furono conseguentemente espulsi dalla Scuola.
Tra il 1937 ed il 1938 combatté a fianco del Fronte Repubblicano che si opponeva, durante la Guerra civile spagnola alla presa del potere del generale golpista e futuro dittatore Francisco Franco.
Venne esiliato due volte dal Messico a causa del suo attivismo politico: la prima nel 1932, la seconda nel 1940, come conseguenza dell'attentato a Leon Trotsky.
Dal 1940 al 1950 eseguì opere in uno stile altamente drammatico, con prospettive esasperate e deformazioni ottiche, che in violenti e travolgenti montaggi enfatizzavano temi surrealisti.
Creò una sintesi di pittura, scultura e architettura, ottenendo talvolta effetti altamente dinamici.
I suoi notevoli progetti a Città del Messico, la capitale del Paese, includono i suoi murales a più mani presso la Mexican Electricians' Union (1939-40), "Dal Porfiriato alla Rivoluzione", di 4500 metri quadri, presso il Museo de Historia National (1957-55), "La Marcia dell'Umanita" ed il Polyforum Cultural Siqueiros in Avenida Insurgentes (1965-71).
Importante anche il suo ruolo nel procacciare commissioni per altri artisti, affinché eseguissero murales presso il Campus dell'UNAM di Città del Messico durante gli anni 50 del secolo scorso.
Siquerios apparteneva alla numerosa schiera degli autori di murales Messicani in azione a quel tempo, e che includeva Diego Rivera, José Clemente Orozco e Rufino Tamayo.
La sua arte poneva dirette e profonde radici nella rivoluzione Messicana, periodo violento e caotico della storia del Paese latino americano durante il quale varie fazioni, politiche e sociali, combatterono per la conquista del potere.
L'arco che va dal 1920 al 1960 è noto come Rinascita Messicana, e Siqueiros si adoperava nel tentativo di creare un tipo d'arte che fosse assieme Messicana ed universale.

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